Cuando se canta la parte "Me paso el día imaginando nuestro encuentro imaginario" que me sobresale ante el resto de la canción, me es inevitable pensar.
Solamente te pido que, por favor, no te olvides de no apurarme en mis largas duchas, mantengamos la habitación desordenada pero limpia (si pasa una especie de torbellino) y no rompas mi corazón.