Así, canta una canción para todos los niños, y aleja a un salvador, o un loco y contaminando de enstituciones de canal. No respires por mí, indigno de tu simpatía, porque no hay manera en la que pueda disculparme por lo que he hecho. Y a través de todo . . . cómo podrías tu llorar por mí ? Porque no me siento mal al respecto. Así que cierra tus ojos, bésame de despedida, y duerme. Sólo duerme. La parte más dificil es soltarme de tus sueños . . . Un trago por todo el horror que está en mí, por los chicos buenos, y los chicos malos, por los monstruos que han sido. Tres brindis por la tiranía, apatía sin disculpas, porque no hay manera en la que pueda regresar de nuevo.