jueves, 12 de noviembre de 2009

Empiezo a cambiar de posición y admito que Josh podría estar interesado en mí, pero al parecer he sabido convencer a Dan de lo contrario. Este es el problema con los hombres. No saben cuándo se espera que discuta contigo. En realidad es muy sencillo. "Este vestido me hace gorda" exige: "No, claro que no." "Debería hacerme un lifting facial" requiere: "Jamás; eres güapa tal como estás." Y "Josh no podría interesarse por mí" pide manifestar un rotundo desacuerdo. Si estuviera hablando con Lucy, podríamos diseccionar los detalles suculentos en todo lo que Josh me ha dicho. Cómo lo dijo, por qué lo dijo, cuándo lo dijo, qué quiso decir, qué podría haber querido decir, qué debería haber querido decir, qué pretendía decir. Para entonces estaríamos tan agotado que a nadie le importaría lo que fuera a ocurrir.

Ah, no chau. No tengo tiempo ahora por el colegio, pero cuando termine todo lo que tengo que hacer voy a volver a leerlo. Dios mío, me encanta este libro. No me arrepiento de haberlo comprado - ah, re que me lo compró mi papá jajajaj -. Igual, después tengo que comprar "El Psicoanalísta" & el primer libro de Gabriel Rolón.