Las 12:01 am en Argentina, no importa. El reloj no tiene el tiempo. Bueno, sí lo tiene, pero como que a su vez él no tiene mucho que ver. Es solamente un simple (gran, lo admito) invento humano. Bueno, dicen ser que fue de un humano, pero la realidad es que tampoco lo sé, como millones de cosas. Si lo sabría, no daría tantas vueltas ni sería tan detallista en contar las cosas, como acostumbro a hacerlo. Acostumbro a ser detallista para que no hayan tantas confusiones, malentendidos y demás.
¿Qué decía? Nada, boluda, nada. Es viernes (o sábado, pero la realidad es que, para mí, el nuevo día comienza cuando me levanto) y estoy como una reverenda pelotuda en frente a la computadora dando vueltas, vueltas y más vueltas, tratando de preguntar algo, ya sea a través del fcbk, MSN –resulta que hasta lo abrí después de meses para preguntar-, twitter, lo que sea sirve. Pero no me animo ni un poquito. Me da enserio vergüencita preguntárselo. Mirá si la respuesta no es positiva, no, no, mal. Ése es mi pequeño gran problema, ¿se entiende, no?
¿Qué hacés que no salís, Cecilia? ¿La verdad? No tengo ganas, porque estoy por resfriarme, entonces me pica muchísimo la garganta y ahora me doy cuenta de que estoy teniendo algo de fiebre. Si quisiera salir lo haría igual, es cierto, pero mañana voy a salir, y creo que volvería el Domingo (o tal vez no), quién sabe a qué hora. Prefiero cuidarme un poco (para luego descuidarme del todo jajaja).
¡Buaaaah! Suena “Mi nina veneno”, de Ritchie (busquenlá si no lo tienen, es genial, ¿bloggers?). Me dieron ganas de bailar, sí. Cantar, mejor dicho, pero tengo la garganta hecha chatarra, sí.
Mañana tengo un cumpleaños de 15. Creería que sería el último. El último en el cual todavía sea totalmente adolescente, claro. Después seguramente vendrán otros, pero no lo veo muy cercano. Hoy ví un vestidete genial, boludas, se mueren de la envidia (baba, baba). Mañana voy a ir a comprarlo, soy una yegua jajajá.
Ahora que miro, me parecen ver músculos exagerados en mi mano (no, mentira, pero me gusta dramatizar un poco). Tengo un mouse nuevo. El sonido al hacer ‘clik’ es súper, locos. Cada rato suena ‘tiki-tiki tiki, tiki-tiki tiki’ una y otra vez. Qué le voy a hacer, aún llevo una nena dentro de mi. Espero jamás perderla (me siento muy Axel diciéndo esto, já).
Veo cada botón extraño en la página esta, de Word. Así es, Microsoft Word, es aquí donde estoy escribiéndo, ya que a esta tontuela se le dio por funcionar mal, tildarse en menos de lo que tarda mi primo bañándose (wacala, ¿no?). Pero igual, parece ser que me siento más cómoda escribiéndo acá que haciéndolo en Blogger. Quizás de ahora en más haga esto. Si la maldita computadora me lo permite, claro.
En fin. Estaba súper activa y de repente soy la campeona en la paja (pachorra, desgano, aclaro). Me voy a tratar de despejarme haciendo otro tipo de cosa (o dormir).
Ah, sí: Espero que me anime a preguntar porque, de no ser así, estoy en el horno.







