sábado, 9 de octubre de 2010

Habrá que desenvainar las espadas del texto

La musa es una sola musa o es una serpiente de muchas cabezas, los buscadores de promesas la tientan con cerveza. Si se va puede volver el día menos pensado, para darle su consuelo al poeta mal hablado.
Tengo una crisis de este tipo. Carajo. Me siento delante de la pc y, lo que tenía pensado transcribir de mi mente a ésta, se esfuma practicamente de manera automática. Carajo otra vez. La sonrisa de Martín es sumamente insuperable. Carajo una vez más. ¿Qué te puedo decir? Quiero ver a mi farmacéutico favorito.