Navengando en un mar de dudas. Es decir, ¿qué carajo, gente? Me siento terriblemente patética, cual sorete a pedal (sí, lo que escribí). Quizás sea la primera maldita vez que no tenga que escribir cursilerías y demás para alguien, y, en lugar de aprovecharlo (tal vez), quiero hacerlo, me surge tal necesidad. ¿Me entendés? Patético, patético.
¿Qué me pasa? Se supone que me encanta estar sola, soltera, sin ninguna relación. Pero gracias, maldito rebaño. Veo que a todo el universo se le dió por escribirle a su otra mitad cosas interminablemente cursis. ¿Por qué gracias? Porque gracias a ésto tengo ganas de descubrir el misterio (para mí) del amor. ¿QUÉ? Sí, ya está, lo dije. No me interesa en lo más mínimo ser como los demás (y de pronto si me parezco, es sólo porque en verdad soy así en ciertos aspectos... Ya sabés, nadie es perfecto, já), pero sí quiero sentirlo, tal vez.
Igualmente, lo que más me llama la atención es que no tengo enserio a nadie para sentirlo, al menos -por algo debe comenzar, claro-. ¿Y Martín?, se pregunta la multitud o, más bien dicho, quienes lean mi texto. ¿Martín? No, princesas y príncipes, no creo estar segura de que suceda, soy consiente de ello. No es muy complicado de contestar. Soy una gran soñadora, sí. Supongo que se dará en un futuro (quizá lejano), pero para ello debo seguir mejorando en cada aspecto que me compone, creo. Sí. El estudio, la responsabilidad, en lo deportivo, personal, ético quizá, etcétera. Me siento enserio como una pelotuda. Pero su sonrisa me hace seguir adelante, es la más hermosa que haya visto. Pero lo digo enserio.
No sé si alguien se habrá dado cuenta, pero hice una pequeñísima acotación cursi. ¿Subo esto o qué? Es patético (fue la palabra más utilizada jajaja).
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| ¡¡¡Rawwwwr!!! Quiero a Martín. |
