Ser responsable cuesta (bastante, bastante, bastante) y es duro. Me cuesta a horrores, lo reconozco. Reconozco que soy un tiro al aire y muchas veces me importan poco mis deberes. Reconozco que muchas veces casi más muero por hacer cosas incorrectas, las cuales me matan de placer, aunque hacerlas estén mal. Reconozco que soy hija del rigor, y hasta puede que me apasione serlo. Sentir esa sensación de alivio en el momento justo es ferozmente placentero. Reconozco que, cuando no quiero escuchar, soy muy cabeza dura (muy). Reconozco que en más de una decena de oportunidades luché por causas idiotas y sin sentido (y terminé comprendiéndolas después de ganarlas, sólo por el hecho de no saber qué mierda hacer con lo que fuera que haya ganado... Al pedo bárbaro). Reconozco que soy muy frágil en cuanto al amor, más de una vez me enojé conmigo misma por haberme enamorado. Reconozco que, tal vez, no me parezca taaaaaaaan enfermizo, fastidioso, indigesto y empalagoso (a tal punto de tener diabetes casi más) ser cursi (ojo, tal vez no tan). Reconozco que a lo largo de toda mi vida tuve más amores platónicos que historial de conversaciones del Messenger (Boe, tampoco tan así, pero si muchos -aunque ahora ni utilizo mi MSN-). Reconozco que odio que cuando alguien que me atrae no me mire como suele hacerlo, entonces puede que haga lo mismo pero, a su vez, me siento un poco histérica. Reconozco que tengo momentos de histeria, pero no lo soy. Reconozco que me pongo muy tensa cuando vén en los demás cosas que no son, no sé por qué. Reconozco que soy insuperablemente curiosa. Reconozco que a veces intento hacerme gustar cosas de una manera extrema, que, la verdad, no me gustan tanto. Reconozco que me paso la vida soñando en lo que voy a ser y hacer, pero en trillones de oportunidades me quedo sin hacer nada para lograrlo. Reconozco que, desde hace una semana, vengo viendo mis estadísticas del blog, de manera diaria, ya que me encanta saber que me leen personar de muchos lados, es increíble (¡¡muchas gracias!!, me hacen sentir feliz y saber que no lo hago al sorete). Reconozco que me fascinaría poder jugar en el US Open, lo amo (y de cruce conocer a grandes, como Roger, Nole, John, Mardy). Reconozco que más de una vez escribí en mi agenda el nombre de el maldito bastardo seductor. Carajo. Me tiene loca. ¿Qué me pasa con el amor? ¿Soy patética, no?sábado, 23 de octubre de 2010
Tengo sueño. Me encantás.
Ser responsable cuesta (bastante, bastante, bastante) y es duro. Me cuesta a horrores, lo reconozco. Reconozco que soy un tiro al aire y muchas veces me importan poco mis deberes. Reconozco que muchas veces casi más muero por hacer cosas incorrectas, las cuales me matan de placer, aunque hacerlas estén mal. Reconozco que soy hija del rigor, y hasta puede que me apasione serlo. Sentir esa sensación de alivio en el momento justo es ferozmente placentero. Reconozco que, cuando no quiero escuchar, soy muy cabeza dura (muy). Reconozco que en más de una decena de oportunidades luché por causas idiotas y sin sentido (y terminé comprendiéndolas después de ganarlas, sólo por el hecho de no saber qué mierda hacer con lo que fuera que haya ganado... Al pedo bárbaro). Reconozco que soy muy frágil en cuanto al amor, más de una vez me enojé conmigo misma por haberme enamorado. Reconozco que, tal vez, no me parezca taaaaaaaan enfermizo, fastidioso, indigesto y empalagoso (a tal punto de tener diabetes casi más) ser cursi (ojo, tal vez no tan). Reconozco que a lo largo de toda mi vida tuve más amores platónicos que historial de conversaciones del Messenger (Boe, tampoco tan así, pero si muchos -aunque ahora ni utilizo mi MSN-). Reconozco que odio que cuando alguien que me atrae no me mire como suele hacerlo, entonces puede que haga lo mismo pero, a su vez, me siento un poco histérica. Reconozco que tengo momentos de histeria, pero no lo soy. Reconozco que me pongo muy tensa cuando vén en los demás cosas que no son, no sé por qué. Reconozco que soy insuperablemente curiosa. Reconozco que a veces intento hacerme gustar cosas de una manera extrema, que, la verdad, no me gustan tanto. Reconozco que me paso la vida soñando en lo que voy a ser y hacer, pero en trillones de oportunidades me quedo sin hacer nada para lograrlo. Reconozco que, desde hace una semana, vengo viendo mis estadísticas del blog, de manera diaria, ya que me encanta saber que me leen personar de muchos lados, es increíble (¡¡muchas gracias!!, me hacen sentir feliz y saber que no lo hago al sorete). Reconozco que me fascinaría poder jugar en el US Open, lo amo (y de cruce conocer a grandes, como Roger, Nole, John, Mardy). Reconozco que más de una vez escribí en mi agenda el nombre de el maldito bastardo seductor. Carajo. Me tiene loca. ¿Qué me pasa con el amor? ¿Soy patética, no?