viernes, 19 de noviembre de 2010

Binomio al Cuadrado

Me resulta algo difícil escribir con esta abstinencia. Yeah, yeah, yeah. Tremenda, es tremenda. Tanta que quiero algo y no sé qué es (lo que quiero). Escribí unas cuantas veces la (las) cosa (cosas) que quiero, pero las borré. No me siento digna de escribirlas (o al menos de la mayoría).


(Estoy leyendo un libro de Julio Cortázar -Rayuela- y se me re- pegó utilizar paréntesis por doquier, me encanta. Igual era notoria mi nueva manía).

No puedo obtener satisfacción en este momento de mi año, de mi vida, de mi historia. Los resultados que reflejan no son muy convincentes, ni siquiera quiero pensar en ellos, me torturan. A pesar de que lo intente, no funciona. Voy a seguir intentándolo de todas maneras. Pero, mientras tanto, no quiero pensar en eso.

Una vez leí un texto, en el cual había una oración que decía algo así como “Nací para amar, pero no para experimentar el amor”. Era como una bofetada en la cara. No me gusta ponerme cursi, porque al hacerlo también me pongo frágil, y eso es algo que verdaderamente no quiero. La fragilidad no es cosa de otro mundo, es algo natural, pero es que enserio desearía no verme jamás así por mal de amores… Y que la única vez (si es que hay una única vez) que lo haga sea porque sea lo más puro (de ambos extremos, claro). ¿Vez? Por eso no me quiero poner cursi, una tarada.

A veces vale (para mí) pensar que el amor es sólo un estado. Pero no creo que así sea, si tengo pruebas de que no. Mi familia, por supuesto.

La ironía de que cuando te enamoras va a ser para siempre. Pero bueno, me gusta pensarlo.

Pensá lo siguiente: No tengo a quién escribirle cursilerías apestosas. ¿Es bueno eso? ¿Podes creer que sí quiero? Patético, lo sé. Quizás debería disfrutarlo, pero soy así, qué sé yo. ¿Por qué todos lo tienen? No me interesa ser como los demás ni tener sus cosas, pero tal vez sí necesite lo otro, pienso. (No pienso hacer textual a mis insinuaciones, no quiero). Una reverenda cagada ha de ser mi patético pensamiento para los demás. En fin, mis pies están sobre tierra firme (y puede que pisando mierda-popó-caca-heces-excremento-materia fecal).

Igualmente, debo confesar que en determinadas ocasiones me pregunto si… ¿Pensará en mí? Porque sería injusto que no lo hiciera, ¿no te parece?

¿Qué tramará el futuro… Mi futuro? A veces temo lo que pueda pasar. Igualmente, trato de no pensar mucho en ello, ya que me la paso planeando y planeando… Me olvido de vivir el momento, tal vez se pueda decir así.