sábado, 27 de noviembre de 2010

¿Cómo, cuándo, dónde?

Quedó grabado en mi mente cual cráter en la luna, créanme.  La piel suave y delicada cual piel de bebé.  Una sonrisa movilizadora y revolucionaria, tan sencilla y hermosa.  Sabe cómo incentivar a sacudir mis deseos uno a uno.  ¿El encuentro? Sería en primavera.  Caminaba causándome una especie de síndrome de enamoramiento.  Recuerdo a mis ojos detenerse en cada detalle de su persona. Y cómo no hacerlo, si nunca es todo tan perfecto, pero casi lo sentiría.