Quedó grabado en mi mente cual cráter en la luna, créanme. La piel suave y delicada cual piel de bebé. Una sonrisa movilizadora y revolucionaria, tan sencilla y hermosa. Sabe cómo incentivar a sacudir mis deseos uno a uno. ¿El encuentro? Sería en primavera. Caminaba causándome una especie de síndrome de enamoramiento. Recuerdo a mis ojos detenerse en cada detalle de su persona. Y cómo no hacerlo, si nunca es todo tan perfecto, pero casi lo sentiría.
