"Sólo quiero jugar, soy el sueño de mamá y papá. No, no les puedo fallar."
Guau guau guau. Amo cada canción de Miguel Mateos; esta me pone eufórica, es decir, poner el volumen al máximo y cantar (medio gritando, claro) lo que quiero decir.
El colegio está matándome con los exámenes finales. No tengo tiempo ni siquiera para pensar en que existo. No quiero estudiar, me agota. Encima que me distraigo muy fácilmente, por cualquier cosa... A veces no es tan bueno ser muy observadora y curiosa. Pero qué más da. Quiero tener unas buenas vacaciones, sí. También quiero aprender, por supuesto, pero no que me obliguen a estudiar (porque sí, no te dicen "Te obligo a estudiar" pero uno siente esa maldita obligación).
Tengo notas adesivas por todos lados (casi más en mi trasero, por qué no), con recordatorios y cosas así, todas del colegio, che. La única que me gusta es una que dice que debo comprar lápices y fibras de colores (me encanta el arte).
¡Esperá, eh! Encontré una debajo de mi axila, que dice "NO SEAS ESTÚPIDA Y ESTUDIÁ". Tiene razón, pero me gusta no hacerlo, qué voy a hacer (¡Estudiar, essssstúpida!). Aún así, mañana tengo un día de puros nervios, seguramente. Dos evaluaciones (una de ellas re-contra-decisiva) y un tareón para Geografía (extensa, extensa, extensa como el cuello de una jirafa... Y puede que más larga aún).
En fin. Voy a salir al patio a gritar, voy a buscar alguna manera de divertirme estudiando (fuck off). Y no dormirme, sí.
Cecilia Molinas
