martes, 9 de noviembre de 2010

Transcribir deseos a novelas propias (me matás).

- ¿En qué pensás?
- No sé, decime vos.
- ¿Por qué sos tan irónica siempre?
- ¿Por qué soy tan curiosa también?
- No soy filósofo.
- No, si ya sé eso, me di cuenta rápidamente, desde que te ví.
- Ah, mirá.
...
- Bueno, no se si sabías, pero en un par de meses sin ir más lejos, tengo que volver, así que...
- ¿QUÉ? Te encanta molestar, amigo.
- No, no. Bueno, molestar sí, molestarte, en realidad, pero es en serio.
- Okay. Pero justo ahora tenía que ser.
- Bajá un cambio, loca, agradecé que estamos en crisis, porque si nos estuviéramos llevando como siempre sería peor.
- A eso me refiero, estamos en crisis.
- Si vos siempre sos muy independiente de todo, pensé que te importaba un carajo.
- ¿Pensás eso? Me encantaría ser ultra independiente, sí, amaría serlo, pero no lo soy, para nada. No sé si recordás el motivo por el que estás acá... Nunca supe el nombre de cómo se llame, pero sos algo así como mi tutor para los demás (quizá para vos también), aunque para mí sos como un hermano mayor, ponele.
- ¿Eso?
- Un hermano mayor, un hermano. Mi hermana es lo más cool de mi vida, pero no estoy con ella, estoy en otra ciudad. Pero aún así, siempre soñé con tener un hermano mayor. Qué sé yo. Me encanta que alguien del sexo opuesto de edad no muy lejana a la mía se preocupe por mí, me cuide, sea atento, compañero. No sé si entendés, claro. Alguien con quien pueda divertirme (como lo hacemos) y a la vez pueda confiar.
- ¿En serio?
- No, estaba improvisando. ¡SÍ, idiota! Te gusta que te diga cosas malas, ¿no?
- ¿Por lo de idiota?
- Sí, pero siempre me hacés decirte algo que quizá muchas veces no quiero.
- Ah. No me molesta que me lo digas cuando estamos jodiendo y demás, pero creo que sí en este momento. Digo, me moviliza y, además, veo que estás por hacer lo mismo de anoche.
- ¿Anoche?
- Sí, boluda, cuando mirabas el capítulo estreno de Dr. House.
- ¿Y vos qué sabés qué hice? Si vos no estabas conmigo... Si mal no recuerdo, no estabas "justamente" conmigo, amigo.
- Entonces rocordás mal. O no. Bueno, no, ese "jestamente conmigo no" estuvo dos segundos y se fue.
- Estuvo igual. Igual, qué tiene que ver que...
- Tiene que ver, porque te estuve observando.
- Bueno, ¿y qué? Fue un capitulo genial y me hizo llorar.
- Lo ví.
- En realidad, lagrimear nada más.
- ¿Por qué sos así, loca? Te hizo llorar.
- No, lagrimear y emocionarme.
- Lo que digas, pero estuviste por hacerlo recién, justo antes de que volviéramos a discutir con tu ironía.
- Te gusta que así sea, jajaja.
- ¿Qué sabés?
- Si no fuera así, pelearías en serio conmigo o...
- ¿O?
- O no me hablarías siquiera... ¿Me harías eso?